REMEDIOS VARO: máquinas, viajes y mundos para transformar la realidad

Remedios Varo, Fenómeno
Fenómeno, 1962. Óleo sobre masonite.

Remedios Varo no construye máquinas para dominar el mundo: las construye para encontrar una salida dentro de él.

Esta podría ser una de las claves para acercarse a su pintura. Sus personajes viajan, investigan, mezclan sustancias, construyen artefactos, atraviesan espacios imposibles y buscan algo que casi nunca se revela por completo. En sus cuadros aparecen alquimistas, relojeros, exploradores, viajeros, mujeres que huyen, criaturas extrañas y máquinas que parecen haber sido inventadas para una ciencia todavía desconocida.

Por eso, aunque Varo suele ser presentada como una artista surrealista, su obra resulta difícil de encerrar en una sola categoría. El surrealismo está presente, pero también aparecen la ciencia, la alquimia, la literatura, la mitología, el humor, la experiencia del exilio y una extraordinaria atención por los pequeños detalles.

Más que representar sueños, Varo construyó un mundo con sus propias leyes.


Remedios Varo: una artista entre mundos

María de los Remedios Varo y Uranga nació en Anglès, Girona, en 1908. Se formó en Madrid y estuvo vinculada a los círculos de vanguardia y al surrealismo durante sus años europeos. En 1937 se trasladó a París y, después de la Segunda Guerra Mundial, se exilió en México, donde desarrolló la parte fundamental de su trayectoria.

Murió en Ciudad de México en 1963.

Ese recorrido geográfico no es un dato menor para comprender su obra.

España, París y México forman parte de una experiencia de desplazamiento que posteriormente adquiere una dimensión simbólica en sus pinturas. El viaje aparece una y otra vez en su universo: personajes que escapan, embarcaciones que navegan por lugares imposibles, máquinas para desplazarse, exploradores que buscan un origen y figuras que atraviesan puertas o fronteras.

En Varo, el viaje casi nunca es simplemente el traslado de un lugar a otro. Es una búsqueda de conocimiento, identidad o transformación.


Fenómeno: entrar en un mundo donde las reglas han cambiado

Fenómeno puede funcionar como una excelente puerta de entrada al universo de Varo.

No porque explique su pintura, sino precisamente porque no lo hace.

La escena parece pertenecer a una realidad perfectamente organizada y, al mismo tiempo, imposible. Los personajes, los objetos y el espacio mantienen una relación coherente, pero esa coherencia responde a unas reglas que el espectador desconoce.

Este es uno de los procedimientos más interesantes de Varo: lo fantástico nunca aparece como un caos.

Todo parece tener una función.


Las máquinas que buscan conocimiento

Una de las características más originales de la pintura de Varo es la aparición de máquinas, mecanismos y artefactos.

Pero sus máquinas no funcionan como las de una fábrica.

No están destinadas principalmente a producir objetos. Sirven para conocer, transformar, desplazarse o establecer contacto con fuerzas invisibles.

En sus pinturas, la ciencia y la imaginación no son mundos enfrentados. Una máquina puede ser tan fantástica como una criatura mitológica y, sin embargo, estar construida con una precisión casi científica.

Varo imagina una tecnología fantástica porque necesita crear herramientas para acceder a aquello que la realidad cotidiana no permite ver.


Ciencia inútil o El alquimista

Remedios Varo, Ciencia inútil o El alquimista
Ciencia inútil o El alquimista, 1955. Óleo sobre masonite.

El alquimista es una figura perfecta para entrar en el universo de Varo.

Trabaja, experimenta y transforma.

La materia se convierte en algo diferente mediante procedimientos que parecen científicos, pero que también pertenecen al territorio de la magia.

Aquí aparece una de las grandes constantes de su obra: el conocimiento no es pasivo.

Hay que buscarlo.

Hay que experimentar.

Hay que construir los instrumentos necesarios para alcanzarlo.


El Relojero: medir el tiempo, atravesarlo

Remedios Varo, Revelación o El Relojero
Revelación o El Relojero, 1955. Óleo sobre masonite.

El reloj es uno de los instrumentos más evidentes de nuestra relación con el tiempo.

En manos de Varo, sin embargo, deja de ser un simple mecanismo para medir las horas.

Se convierte en una pregunta.

¿Qué ocurre con el tiempo cuando el personaje que lo mide parece vivir fuera del tiempo cotidiano?

La precisión mecánica de sus artefactos contrasta con la atmósfera fantástica de las escenas. Varo une dos mundos que normalmente pensamos como opuestos: la exactitud de la ciencia y la libertad de la imaginación.


El viaje como búsqueda de un espacio propio

Remedios Varo, Exploración de las fuentes del río Orinoco
Exploración de las fuentes del río Orinoco, 1959. Óleo sobre tela.

Esta obra debería ocupar un lugar central en cualquier lectura de Varo.

El título ya contiene una palabra fundamental: exploración.

No se trata de contemplar un paisaje. El personaje se interna en él.

La pintura convierte la expedición en una experiencia casi iniciática. El territorio deja de ser solamente un lugar geográfico para convertirse en un espacio mental.

La propia experiencia de Varo en Venezuela entre 1947 y 1949, donde trabajó en actividades vinculadas con la exploración y documentación científica, proporciona un contexto especialmente interesante para esta obra.

Pero el cuadro no es simplemente una ilustración de aquella experiencia.

Varo transforma la exploración geográfica en una búsqueda mucho más profunda.

Explorar un territorio puede convertirse en una forma de explorarse a sí misma.


Taxi acuático: inventar una forma de desplazarse

Remedios Varo, Taxi acuático
Taxi acuático, 1962. Técnica mixta sobre cartulina.

Varo tenía una capacidad extraordinaria para modificar objetos reconocibles.

Una embarcación deja de ser solamente una embarcación.

Un reloj deja de ser solamente un reloj.

Una rueda, una polea o un vehículo pueden convertirse en partes de un sistema mucho mayor.

Su imaginación funciona como una especie de laboratorio: toma objetos familiares, los desmonta mentalmente y los vuelve a ensamblar según otras reglas.

En Taxi acuático, el transporte cotidiano se transforma en un vehículo fantástico para atravesar un espacio que tampoco pertenece completamente al mundo real.


La huida: escapar para construir otro lugar

Remedios Varo, La huida
La huida, 1961. La protagonista abandona un espacio anterior para dirigirse hacia otro mundo.

La huida forma parte de un conjunto de obras fundamentales relacionadas con el desplazamiento y la búsqueda.

Aquí el viaje deja de ser aventura.

Es necesidad.

Escapar significa abandonar un espacio que ya no permite vivir y buscar otro.

La experiencia del exilio proporciona un trasfondo inevitable para esta lectura, aunque no sea necesario convertir cada pintura de Varo en una representación autobiográfica.

La artista transforma una experiencia histórica concreta en una imagen más amplia: la necesidad humana de encontrar un lugar donde poder ser.


Creación de las aves: cuando la ciencia se vuelve imaginación

Remedios Varo, Creación de las aves
Creación de las aves, 1957. Óleo sobre masonite.

Entre las obras más interesantes para comprender esta relación entre ciencia e imaginación se encuentra Creación de las aves.

La escena presenta a un personaje que trabaja dentro de una especie de laboratorio fantástico. El proceso de creación parece depender simultáneamente de instrumentos científicos y de una fuerza mágica.

Aquí Varo plantea una pregunta fascinante:

¿Dónde termina la ciencia y dónde comienza la imaginación?

En su universo, la respuesta no es clara.

Ambas pueden formar parte del mismo proceso creador.


Mujer saliendo del psicoanalista: leer los detalles

Remedios Varo, Mujer saliendo del psicoanalista
Mujer saliendo del psicoanalista (Podría ser Juliana), 1960. Óleo sobre tela.

Esta es una de las obras donde conviene detenerse en los detalles.

La protagonista sale del consultorio con una pequeña cesta que contiene aquello que está dejando atrás: entre los objetos aparecen un reloj, unas gafas, una botella de elixir y una llave.

La escena puede leerse como una pequeña historia de liberación.

Pero hay algo más importante: la historia no está solamente en la figura central.

Está en los objetos.

La cesta funciona casi como una segunda narración.

La mujer no sale del consultorio con las manos vacías: lleva consigo aquello que ha decidido abandonar.

Esta forma de construir el significado mediante objetos pequeños es una de las características que más vale la pena mirar en Varo.


Vampiros vegetarianos: el humor también forma parte de su universo

Remedios Varo, Vampiros vegetarianos
Vampiros vegetarianos, 1962. Óleo sobre tela.

Hay una tendencia a interpretar a Varo como una artista permanentemente solemne, espiritual y misteriosa.

Pero su obra también tiene humor.

El propio título Vampiros vegetarianos funciona como una pequeña máquina absurda.

El vampiro debería alimentarse de sangre.

El vegetariano hace exactamente lo contrario.

La contradicción genera una imagen humorística y extraña a la vez.

Este detalle es importante porque demuestra que el universo de Varo no se sostiene solamente sobre símbolos solemnes.

También necesita del juego.


Ruptura: abrir una puerta hacia otro mundo

Remedios Varo, Ruptura
Ruptura, 1955. Óleo sobre masonite.

La palabra “ruptura” resume una de las operaciones fundamentales de la pintura de Varo.

Romper no significa solamente destruir.

Puede significar abrir.

Abrir una puerta.

Abandonar una habitación.

Dejar atrás una identidad.

Cruzar una frontera.

Cambiar de mundo.

En este sentido, la ruptura se relaciona con una de las ideas que atraviesan toda su producción: la transformación como posibilidad de libertad.


Una pintura hecha de pequeñas historias

Una de las grandes virtudes de Varo es que sus cuadros parecen contener historias enteras.

No son ilustraciones de una historia que conocemos previamente.

Son historias que debemos reconstruir a partir de las pistas que la artista deja dentro de la imagen.

Una llave.

Un reloj.

Una cesta.

Un barco.

Una rueda.

Una máquina.

Una puerta.

Una sustancia.

Una planta.

Un animal.

Cada elemento puede funcionar como una pieza de un mecanismo narrativo.

Por eso sus pinturas resisten una mirada rápida.

Cuanto más se observa, más aparecen detalles.


La mujer como exploradora

También resulta significativo que muchas de las protagonistas de Varo sean mujeres activas.

No aparecen solamente para ser contempladas.

Viajan.

Investigan.

Construyen.

Escapan.

Experimentan.

Transforman.

Esta inversión resulta particularmente interesante dentro de la historia del surrealismo, donde durante mucho tiempo la mujer fue presentada principalmente como musa, objeto de deseo o figura imaginaria.

En Varo, la mujer ocupa con frecuencia el lugar de quien busca conocimiento y decide hacia dónde desplazarse.


Remedios Varo y la ciencia de lo imposible

Quizá la mejor manera de entender su universo sea aceptar que Varo nunca separó completamente imaginación y conocimiento.

Su alquimista necesita instrumentos.

Su exploradora necesita una máquina.

Su relojero necesita mecanismos.

Su creadora de aves necesita una estructura científica.

Su viajera necesita un vehículo.

Sus personajes no sueñan pasivamente.

Hacen cosas.

Construyen.

Manipulan.

Investigan.

Ensayan.

Se equivocan.

Escapan.

Y esa es una diferencia fundamental con una interpretación superficial del surrealismo.

En Varo, la imaginación no es solamente un territorio para escapar de la realidad.

Es una herramienta para comprenderla de otra manera.


El universo de Remedios Varo

Al contemplar juntas sus pinturas aparece una red de relaciones:

viaje → búsqueda → máquina → transformación → conocimiento → libertad.

Las máquinas permiten viajar.

El viaje permite descubrir.

El descubrimiento modifica al personaje.

La transformación abre un nuevo espacio.

Y ese nuevo espacio permite volver a empezar.

Por eso las pinturas de Varo parecen estar siempre en movimiento, incluso cuando sus personajes permanecen inmóviles.

Algo está ocurriendo.

Algo está a punto de ocurrir.

O algo acaba de ocurrir.


Naturaleza muerta resucitando: la materia vuelve a ponerse en movimiento

Remedios Varo, Naturaleza muerta resucitando
Naturaleza muerta resucitando, 1963. Óleo sobre tela.

Cerrar el recorrido con esta obra permite volver al principio.

La transformación ya no está solamente en el personaje, en la máquina o en el viaje.

Está en la materia.

Aquello que debería permanecer quieto parece recuperar el movimiento.

La naturaleza muerta deja de ser completamente muerta.

Y esta imagen resume de una manera extraordinaria una de las ideas que atraviesan toda la obra de Varo: nada está completamente terminado.

Todo puede transformarse.


Remedios Varo: una pintura para mirar despacio

La obra de Remedios Varo puede fascinar por sus personajes fantásticos, sus arquitecturas imposibles y sus colores terrosos, pero su verdadero interés está quizá en otra parte.

Está en la precisión con la que construye lo imposible.

Cada objeto parece responder a una lógica.

Cada máquina parece tener un propósito.

Cada viaje parece conducir hacia alguna parte.

Cada personaje parece guardar un secreto.

Y cada cuadro parece ofrecernos apenas las pistas necesarias para comenzar una investigación.

Varo murió en Ciudad de México en 1963, pero su universo continúa funcionando como una máquina abierta: cada espectador puede entrar en él y comenzar nuevamente la búsqueda.

Quizá por eso sus pinturas siguen resultando tan actuales.

No nos piden simplemente que soñemos.

Nos piden que investiguemos el sueño.


Obras de Remedios Varo

  • Fenómeno, 1962
  • Ciencia inútil o El alquimista, 1955
  • Revelación o El Relojero, 1955
  • Exploración de las fuentes del río Orinoco, 1959
  • La huida, 1961
  • Taxi acuático, 1962
  • Creación de las aves, 1957
  • Mujer saliendo del psicoanalista (Podría ser Juliana), 1960
  • Las hojas muertas
  • Vampiros vegetarianos, 1962
  • Ruptura, 1955
  • Dolor reumático
  • Naturaleza muerta resucitando, 1963

Para explorar

Surrealismo

Pintores latinoamericanos


Fuentes consultadas

  • Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía — Remedios Varo.
  • Museo de Arte Moderno de México — información sobre Mujer saliendo del psicoanalista.
  • Rijksmuseum — catálogo Remedios Varo: Science Fictions.
  • Instituto Universitario de Investigación de Estudios de Género, Universidad de Alicante — Remedios Varo: el espacio y el exilio.
  • Catálogo especializado de la obra de Remedios Varo.
  • Fuentes documentales y bibliográficas consultadas para la identificación de las obras.