Steven Chorney: el arte de la ilustración cinematográfica

Steven Chorney es un ilustrador estadounidense reconocido por sus carteles cinematográficos y sus imágenes publicitarias. Su trayectoria permite conocer una faceta particular de la ilustración: la creación de imágenes capaces de condensar una historia, presentar a sus protagonistas y transmitir el tono de una película antes de que el espectador conozca su argumento.

Su trabajo abarca desde las campañas cinematográficas de los años ochenta hasta proyectos recientes para películas de Hollywood. En sus ilustraciones, el retrato, el color, la perspectiva y la distribución de las figuras cumplen una función narrativa. No se trata solamente de representar a los actores, sino de construir una imagen que permita reconocer el universo de cada película.

Una imagen capaz de contar una historia

Steven Chorney, cartel ilustrado de Once Upon a Time in Hollywood, con Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie rodeados de escenas de la película
Once Upon a Time… in Hollywood, 2019. Ilustración de Steve Chorney, realizada para una campaña cuyo diseño también contó con otros profesionales. Los retratos dominantes y las pequeñas escenas narrativas recuperan el espíritu de los carteles cinematográficos ilustrados de décadas anteriores.

El cartel de Once Upon a Time… in Hollywood, la película de Quentin Tarantino estrenada en 2019, devolvió visibilidad a una modalidad de trabajo que había perdido presencia en las grandes campañas publicitarias: la ilustración pintada a mano.

Chorney contó que el proyecto pasó por varias propuestas y que algunos de los diseños se recargaron con demasiados elementos. Cuando el trabajo regresó a su equipo, la composición se replanteó para dar mayor protagonismo a los rostros de los actores y recuperar una apariencia vinculada con la publicidad cinematográfica de los años sesenta y setenta.

La participación de Chorney fue más allá de la imagen promocional principal. También realizó carteles ficticios que aparecen dentro de la película como parte de la carrera imaginaria del actor Rick Dalton, interpretado por Leonardo DiCaprio. Entre ellos están Comanche Uprising y Operazione Dyn-O-Mite!. El artista debió crear imágenes que parecieran pertenecer a otra época y que resultaran convincentes dentro del universo narrativo de Tarantino.

Labyrinth: la construcción de un mundo fantástico

Steven Chorney, cartel ilustrado de Labyrinth de 1986, con David Bowie sosteniendo una esfera que contiene a Jennifer Connelly
Labyrinth, 1986. Cartel ilustrado para la película fantástica de Jim Henson. David Bowie domina la composición y sostiene una esfera que encierra a la protagonista. La imagen combina retrato, fantasía y profundidad espacial para presentar el universo de la película en una sola escena. 

En Labyrinth, la ilustración permite reunir personajes humanos y criaturas fantásticas en una composición unificada. La figura de Bowie, de gran tamaño, establece el punto de entrada para la mirada; la esfera luminosa introduce una segunda escena y funciona como un mundo dentro del mundo.

Chorney ha señalado que el dibujo puede representar situaciones que resultarían poco convincentes si se resolvieran exclusivamente mediante fotografías. La ilustración permite modificar las proporciones, reunir distintos momentos narrativos y reforzar una atmósfera. En el cartel cinematográfico, esa libertad es fundamental: la imagen debe sugerir una historia sin necesidad de contarla por completo.

Quigley Down Under: un western en Australia

Steven Chorney, cartel de Quigley Down Under de 1990, con un retrato de Tom Selleck, un personaje armado y un paisaje australiano
Quigley Down Under, 1990. La figura de Tom Selleck ocupa gran parte de la superficie, mientras que el personaje armado y las escenas secundarias introducen el relato de aventuras. El paisaje y la paleta terrosa remiten a la tradición visual del western. 

Chorney recordó este trabajo como uno de sus favoritos. Le gustaban los caballos y las películas del Oeste, y el encargo le permitió trabajar con un género que disfrutaba especialmente. También pudo asistir al estreno de la película en el Directors Guild Auditorium de Hollywood y conocer a Tom Selleck.

La anécdota revela una relación entre el oficio y los intereses personales del ilustrador. Aunque el cartel responde a una finalidad comercial, la familiaridad con el género puede contribuir a que el artista encuentre soluciones visuales convincentes.

La película presenta, además, una particularidad: aunque su estructura narrativa remite al western, la acción transcurre en Australia. Chorney señaló que esa circunstancia hace que algunas referencias no la clasifiquen habitualmente dentro del género.

Lassiter: el retrato como centro narrativo

Steven Chorney, cartel de Lassiter de 1984, con un gran retrato de Tom Selleck y escenas secundarias de acción y espionaje
Lassiter, 1984. El retrato de Tom Selleck domina el cartel, mientras que las figuras y escenas de menor tamaño sugieren acción, intriga y peligro. La jerarquía entre la figura principal y los episodios secundarios permite leer la imagen en distintos niveles. 

En Lassiter, el rostro del protagonista se convierte en la estructura que organiza la imagen. La mirada y los rasgos del actor captan la atención, mientras que las escenas complementarias anticipan el género de la película.

Esta solución fue característica de numerosos carteles ilustrados de los años ochenta: un retrato de gran tamaño funcionaba como ancla visual y las escenas pequeñas ofrecían información adicional. El resultado debía ser reconocible a distancia y, al mismo tiempo, recompensar una observación más detenida.

Funny Farm: la ilustración al servicio de la comedia

Steven Chorney, ilustración promocional de Funny Farm, con Chevy Chase sentado en un pequeño tractor junto a un perro y animales de granja
Funny Farm, 1988. La ilustración presenta a Chevy Chase sobre un tractor, acompañado por un perro y animales del entorno rural. La expresión del actor y la situación cotidiana convertida en una escena absurda anticipan el tono humorístico de la película. 

La comedia exige recursos distintos de los utilizados en una película de aventuras o de suspenso. En esta imagen, la expresión del actor y la situación representada comunican el tono de la historia antes de que el espectador lea el título.

El entorno rural no funciona simplemente como fondo: forma parte del humor. El tractor, el perro y los animales construyen una escena reconocible, pero la disposición de las figuras y la expresión del protagonista introducen un matiz caricaturesco.

The Distinguished Gentleman: los símbolos del poder

Steven Chorney, cartel de The Distinguished Gentleman de 1992, con Eddie Murphy, billetes y una representación del Capitolio estadounidense
The Distinguished Gentleman, 1992. Eddie Murphy aparece junto a billetes y una representación del Capitolio. La combinación de retrato, dinero y arquitectura institucional resume visualmente la sátira política de la película. 

En este cartel, los objetos funcionan como signos. El dinero y el edificio del Capitolio no son elementos independientes: juntos sugieren la relación entre ambición económica y poder político. La expresión de Murphy refuerza el carácter satírico de la composición.

La imagen muestra cómo un ilustrador puede resumir el tema de una película sin representar una escena completa. Un pequeño conjunto de símbolos, organizado alrededor de un rostro reconocible, basta para establecer el tono de la campaña.

Who Framed Roger Rabbit?: movimiento y fantasía

Steven Chorney, ilustración de Roger Rabbit rodeado por tiras de película que se curvan alrededor del personaje sobre un fondo azul
Roger Rabbit. El personaje animado aparece rodeado de tiras de película que se transforman en elementos de la composición. Las curvas y el contraste de colores crean movimiento y convierten el propio lenguaje cinematográfico en parte de la imagen. 

En esta ilustración, el dibujo no se limita a presentar al personaje. Las tiras de película se curvan alrededor de él y generan un espacio dinámico que parece prolongarse fuera de los límites de la imagen.

El recurso resulta apropiado para una película que combina animación e imagen real. El soporte cinematográfico se convierte en parte del mundo representado, y el movimiento de las formas refuerza el carácter lúdico del personaje.

Inherent Vice: color y atmósfera

Steven Chorney, cartel ilustrado de Inherent Vice de 2014, con el rostro de Joaquin Phoenix rodeado por figuras y luces de colores intensos
Inherent Vice, 2014. El retrato de Joaquin Phoenix se integra con una sucesión de figuras y luces de colores intensos. La superposición de personajes crea una composición densa, vinculada con la atmósfera psicodélica y el carácter enigmático de la película. 

La imagen de Inherent Vice permite observar cómo el color puede convertirse en un recurso narrativo. Los tonos verdes, violetas, amarillos y magentas separan las figuras y, a la vez, las mantienen unidas en una atmósfera común.

El rostro central funciona como punto de entrada, pero no agota la lectura del cartel. Alrededor se despliega un conjunto de personajes que amplía la escena y sugiere la complejidad del relato. La ilustración propone una experiencia visual más cercana a una asociación de imágenes que a una escena única.

Ready Player One: un universo de personajes

Steven Chorney, ilustración conceptual en blanco y negro para Ready Player One, con el protagonista en primer plano y otros personajes, vehículos y escenarios futuristas
Ready Player One, arte conceptual. El retrato central se combina con figuras, vehículos y escenarios de diferentes escalas. La composición organiza un universo narrativo complejo mediante superposiciones y contrastes, manteniendo el rostro protagonista como punto de referencia. 

Las películas de ciencia ficción y aventuras plantean un desafío particular para la imagen promocional: deben comunicar la amplitud de un universo sin convertir el cartel en una acumulación confusa de información.

En esta propuesta conceptual, el rostro principal se sitúa en el centro, mientras que otros personajes y vehículos se distribuyen en distintos planos. El contraste entre las zonas claras y oscuras permite distinguir las figuras y conducir la mirada a través de la composición.

Mission: Impossible – Rogue Nation: una imagen de acción

Steven Chorney, versión ilustrada del cartel de Mission Impossible Rogue Nation de 2015, con Tom Cruise y otros personajes sobre un fondo de tonos cálidos
Mission: Impossible – Rogue Nation, 2015. La figura de Tom Cruise domina la composición, acompañada por otros personajes y escenas de acción. Las manchas de color y la disposición diagonal de las figuras sugieren movimiento y peligro.

Esta versión ilustrada de la campaña permite comparar dos maneras de representar una película de acción. En lugar de depender de un montaje fotográfico, la imagen recurre a la pintura y al dibujo para establecer una jerarquía entre el protagonista y los personajes secundarios.

El uso de diagonales, las manchas de color y las figuras superpuestas producen una sensación de movimiento. La composición sugiere una sucesión de acontecimientos sin necesidad de reproducir una escena literal.

The Other Side of the Wind: un registro en blanco y negro

Steven Chorney, cartel de The Other Side of the Wind, con rostros fragmentados en blanco y negro y una figura solitaria en el paisaje
The Other Side of the Wind, 2018. La imagen combina rostros fragmentados, contrastes marcados y una figura solitaria en el paisaje. El predominio del blanco y negro crea una atmósfera austera y diferencia este trabajo de las composiciones más coloridas del ilustrador.

El contraste con los carteles de aventuras y comedia permite observar la variedad de registros que puede adoptar la ilustración cinematográfica. En esta imagen, las zonas oscuras y las figuras fragmentadas producen una sensación de misterio.

La composición no depende de una paleta intensa ni de un retrato único. La fragmentación de los rostros y la presencia de la figura en el paisaje sugieren una narración más compleja, relacionada con el carácter reflexivo de la película de Orson Welles.

The Two Jakes: los bocetos antes del cartel definitivo

Estudios preparatorios para el cartel de The Two Jakes, con distintas propuestas de composición y retratos de Jack Nicholson
The Two Jakes, 1990. Estudios preparatorios vinculados con el desarrollo del cartel. Las propuestas exploran diferentes maneras de organizar el retrato y el título, y muestran cómo la composición se modifica antes de llegar a una solución definitiva. 

Una de las historias más interesantes de la producción de carteles se relaciona con The Two Jakes (1990). Según recordó el ilustrador Robert Rodriguez, Chorney realizó una serie de pequeños bocetos en acuarela para el proyecto. La agencia distribuyó aquellas ideas entre varios ilustradores, que desarrollaron propuestas alternativas a partir de ellas.

Chorney contó que había pensado en el cartel de Scarface como referencia y que, al observar sus primeros diseños, sintió que faltaba un elemento narrativo: una figura femenina. Su razonamiento era propio de la publicidad cinematográfica de la época: la combinación de dos hombres, una mujer y un arma podía sintetizar el conflicto y el tono de la película.

Los bocetos muestran que la creación de un cartel no depende exclusivamente de una imagen inspirada. También implica pruebas, revisiones y decisiones compartidas entre artistas, agencias y responsables de la campaña. En este caso, las ideas iniciales de Chorney sirvieron como punto de partida para el trabajo posterior de otros ilustradores.

La ilustración cinematográfica y los cambios del oficio

En las entrevistas, Chorney ha recordado que los plazos de entrega de la publicidad cinematográfica eran muy exigentes. En ocasiones, los artistas debían resolver una propuesta en un solo día. Una semana podía parecer un plazo generoso, aunque siempre existía la posibilidad de recibir nuevas correcciones.

Su método combinaba la investigación visual, el desarrollo de la composición y la terminación de los detalles. El objetivo era organizar la imagen de modo que el espectador reconociera rápidamente al protagonista y pudiera recorrer después las escenas secundarias.

El artista también ha reflexionado sobre los cambios en la industria. La ilustración tradicional perdió presencia en muchas campañas cuando la fotografía y las herramientas digitales se volvieron predominantes. Sin embargo, el interés por los carteles ilustrados no desapareció: algunas producciones recientes volvieron a recurrir a ellos para recuperar una apariencia artesanal y una identidad visual diferenciada.

El caso de Once Upon a Time… in Hollywood es significativo porque una imagen ilustrada ocupó un lugar central en la campaña de una película de gran repercusión. La obra recuerda que el dibujo puede aportar algo distinto del montaje fotográfico: una libertad para reorganizar la realidad, acentuar el carácter de los personajes y convertir la promoción de una película en una imagen con valor propio.

Para explorar

Fuentes consultadas

  • Art of the Movies. Entrevista a Steve Chorney y selección de carteles, bocetos e ilustraciones.
  • The Credits. Entrevista sobre el proceso de creación de los carteles de Once Upon a Time… in Hollywood.
  • Poster House. Ficha de la colección para el cartel de Once Upon a Time in Hollywood.
  • Illustrated 007. Entrevista a Chorney sobre el proceso de creación de imágenes publicitarias y el cartel de Licence to Kill.
  • Robert Rodriguez Fine Art Prints. Recuerdo de Robert Rodriguez sobre los bocetos iniciales de The Two Jakes.